La costera del bocarte

La costera del bocarte reúne a decenas de barcos pesqueros en algunos de los puertos cántabros, como por ejemplo, el puerto de Santoña (donde se localizan gran cantidad de industrias conserveras) ⚓️💙

Producto de gran tradición en la gastronomía Cántabra, lugar desde donde se dio a conocer al resto de nuestro territorio. A finales del siglo XIX, se ponen en marcha un gran número de industrias conserveras en distintos puntos de las provincias del cantábrico. Destaca la localidad de Santoña.

La pesca 🐟

Aunque pasa el invierno a más de 100 metros de profundidad, el boquerón se acerca a las costas, cantábricas y sale a la superficie para reproducirse y desovar en primavera y verano, llegando a poner entre 12.000 y 20.000 huevos, aunque un alto porcentaje de éstos no llegan a madurar. Es a la caída de la luz solar cuando suben a la superficie formando grandes bancos que ofrecen una singular luminosidad en las aguas, invitando a los pescadores de bajura a adentrarse en el negro mar buscando su localización. Es entonces cuando se realiza su pesca y cuando las empresas de conservas de pescado comienzan la enérgica campaña de la anchoa.

Las mejores capturas se hacen en los meses de abril y mayo, época que coincide con la mayor exquisitez de su carne. El arte más utilizado para la pesca de este pequeño animal es la red de cerco.

Los barcos no volverán a puerto hasta que sus cubiertas estén repletas, algo que con suerte, ocurre en unas 24 horas. Un tiempo primordial ya que, al igual que ocurre con otros pescados, su calidad viene determinada por la época de la pesca y el lugar en que se realiza, pero también por el tiempo que transcurre desde su captura hasta que se consume o elabora.

El grado de frescura determinará su precio en el mercado. La diferencia entre una anchoa fresca y otra que no lo es resultará perceptible incluso después de estar conservada meses en una lata. Otro factor de calidad, es el color de la carne del pescado.